Ingredientes para 4 personas:
- 2 tazas de arroz Koshihikari,
- 800 ml de agua,
- 200 ml de leche de soja,
- 50 ml de saké,
- 20 g de shiitaké seco,
- 100 g de puerros,
- 1 cucharada de aceite de sésamo dorado,
- 10 g de jengibre,
- 5 g de cebollino,
- 1 cucharada de alga kombu en polvo,
- 2 cucharaditas de sal,
- 2 cucharadas de salsa de soja liofilizada en piedras.
Preparación del risotto de shiitaké
1. En un cuenco, poner los shiitaké secos a remojar durante 3 h en 800 ml de agua. Escurrir los shiitaké, retirar y desechar los pies. Guardar el agua de remojo. Cortar en láminas los shiitaké, los puerros y el jengibre fresco.
2. Poner el arroz en un cuenco y cubrirlo con 5 cm de agua fría, luego girarlo 40 veces con la mano. El agua se vuelve entonces muy blanca. Desechar esta agua y aclarar el arroz dos o tres veces en el cuenco hasta que el agua esté bien clara. Escurrir el arroz en un colador durante 30 minutos.
3. En un cazo, calentar el aceite de sésamo y saltear los shiitaké, los puerros y el jengibre.
4. Mojar las verduras salteadas con aproximadamente 200 ml del agua de remojo de los shiitaké + la leche de soja + el saké + el alga kombu en polvo y la sal.
Dejar cocer removiendo hasta la absorción completa del líquido.
Continuar añadiendo el agua de remojo en pequeñas cantidades, hasta que todo haya sido absorbido por el arroz.
5. Servir el risotto en los platos y decorar con jengibre picado, cebollino en rodajas finas y crujientes de soja troceados.
¿Lo sabías?
En Japón, los crujientes de soja troceados tienen la virtud de aumentar el apetito, el shiitaké de actuar contra la fatiga y el jengibre de aportar tranquilidad.























