El kimpira es un clásico de la cocina familiar japonesa. Servido frecuentemente como entrante o acompañamiento, combina perfectamente con un bol de arroz y se conserva fácilmente varios días en el refrigerador.
Más que una simple receta, el kimpira designa un método de cocción que consiste en saltear las verduras antes de estofadas suavemente en un aliño agridulce realzado con un toque de sésamo. Es un acompañamiento vegetal sencillo, sabroso y lleno de color que encaja tanto en un bentō, un plato vegetariano, como en guarnición para platos de pescado o de arroz.
Ingredientes para 4 personas:
- 300 g de remolacha
- 1 zanahoria
- Un poco de aceite de sésamo
- Un poco de aceite de arroz
- 2 pizcas de sal
Mix de caldo dashi:
- 10 ml de salsa de soja usukuchi
- 15 ml de mirin
- 20 ml de caldo de dashi
- 5 ml de sake (opcional)
- 2 pizcas de semillas de sésamo blanco tostadas
- (opcional: añadir una pieza de takanotsume (guindilla roja entera seca) cortada con tijeras en trozos pequeños, o una pizca de pimiento rojo en polvo.)
Preparación:
1. Cortar las remolachas y las zanahorias en juliana.
2. Precalentar la sartén con el aceite de arroz y el aceite de sésamo. Añadir las remolachas y una pizca de sal. Saltear a fuego medio.
3. Cuando las remolachas estén ligeramente cocidas, añadir las zanahorias y otra pizca de sal. Continuar salteando.
4. Cuando las verduras estén cocidas aproximadamente al 90 %, añadir el mix de caldo dashi y continuar cociendo mientras se mezcla.
5. Cuando el líquido se haya evaporado, añadir unas gotas de aceite de sésamo para realzar el sabor.
6. Poner en un plato y espolvorear con semillas de sésamo blanco.
¡Buen provecho!























