
¿Qué es el curry japonés?
El curry fue introducido en Japón a finales del siglo XIX por los británicos. En realidad, se trataba en aquella época de guisos occidentales mezclados con polvo de curry.
Los japoneses han adaptado el curry a su propia versión, en 3 variantes principales: el arroz al curry, el karē udon (udon al curry) y el karē-pan (panecillos fritos al curry). El curry japonés está presente hoy en todos los hogares japoneses, los restaurantes y los caterings. Sin embargo, es bastante diferente de la mayoría de los currys del mundo, por su consistencia más espesa y su sabor agridulce.
Las notas suaves provienen de las cebollas, las zanahorias, la miel y la pulpa de manzana.
Existen numerosas variantes de curry japonés según las regiones y los hogares, pero la más básica utiliza pollo. Su característica principal proviene del roux elaborado para su preparación.
El roux de curry confiere una profundidad única de sabores de especias aromáticas y cremosidad al plato. Cada marca de roux de curry ofrece generalmente tres niveles de picante: suave, medio o fuerte, pero el nivel de picante está lejos de ser tan intenso como el del curry tailandés o indio.
Puedes añadir tu toque personal al curry japonés incorporando plátanos triturados en puré, mermelada de naranja o albaricoque, yogur, mantequilla, chocolate, sake…























